Educación para adultos: cómo cambia el secundario con el nuevo diseño curricular
Durante décadas, gran parte de la educación secundaria para adultos estuvo organizada bajo modelos pensados para trayectorias escolares tradicionales. Hoy, la provincia de Buenos Aires impulsa nuevos diseños curriculares modulares, más flexibles y conectados con las realidades concretas de quienes deciden volver a estudiar. Desde El Mariano Moreno ya comenzamos a implementar este nuevo enfoque educativo, acompañando los cambios propuestos por la provincia para responder mejor a las necesidades de las personas adultas. Pero, ¿cómo cambia el secundario con el nuevo diseño curricular?
No más materias aisladas
Los nuevos diseños curriculares parten de una idea central: las personas adultas no son estudiantes “fuera de término”, sino personas con experiencias, saberes y recorridos propios que también forman parte del aprendizaje.
Por eso, el nuevo plan deja atrás la lógica rígida de materias aisladas y años cerrados para avanzar hacia una organización modular e integrada, donde los contenidos se trabajan a partir de problemáticas reales, situaciones cotidianas y capacidades concretas.
Además, se reconocen los distintos ritmos de aprendizaje y las múltiples responsabilidades que muchas veces acompañan la vida adulta: trabajo, familia, crianza y otras obligaciones.
Un aprendizaje conectado con la realidad
Uno de los aspectos más innovadores del nuevo diseño curricular es la manera en que los contenidos se articulan entre distintas áreas y se vinculan con problemáticas concretas de la vida cotidiana. En el caso del Módulo 1, por ejemplo, elegimos el agua como eje integrador de todas las materias que lo componen, ya que es un recurso indispensable para la vida y debe abordarse desde múltiples disciplinas.
“El nuevo plan busca adecuar los contenidos a situaciones tangibles y problemáticas de las que todos somos parte como miembros de una sociedad”, señala Graciela Pérez, una de las primeras docentes en comenzar a trabajar con este nuevo diseño curricular.
Y agrega: “Los animo a opinar, elaborar sus propias conclusiones y argumentar a partir de los contenidos. Creo que esa es una de las grandes fortalezas del nuevo diseño: que puedan recuperar cosas que escucharon, leyeron o vieron y aplicarlas a lo que estamos trabajando.”
Además, los nuevos diseños curriculares amplían y actualizan los contenidos de la modalidad incorporando espacios y enfoques que históricamente no formaban parte de la educación secundaria para adultos, como Educación Sexual Integral, educación ambiental, formación ciudadana, tecnología, interculturalidad y educación artística.
También fortalecen la relación entre la escuela, el mundo del trabajo, los estudios superiores y la participación ciudadana, generando una propuesta más conectada con los desafíos y las experiencias del presente.
Nuevos desafíos para los docentes
El cambio de paradigma requiere construir nuevas formas de acompañamiento pedagógico.
“Para los docentes implica una manera distinta de encarar las clases, renovarse, generar un feedback más cercano y hacer un seguimiento continuo de las actividades que entregan los estudiantes, porque esas producciones son ahora parte fundamental de la evaluación”, explica Graciela.
En ese sentido, en vez de centrarse en un examen final, el nuevo enfoque propone acompañar el proceso completo de aprendizaje.
¿Cómo reciben la nueva propuesta los estudiantes adultos?
En febrero, pusimos en marcha el nuevo plan con la materia Ciencias Sociales. Como todo cambio importante, el inicio estuvo acompañado de expectativas y desafíos, tanto para estudiantes como para docentes.
“Los encontré con muchas expectativas y también con dudas acerca del nuevo plan. Yo misma también tenía preguntas sobre cómo organizar los contenidos y qué priorizar para que las clases resultaran atractivas y ellos siguieran conectados”, cuenta Graciela respecto de sus estudiantes.
Y destaca que rápidamente comenzó a notar una buena recepción por parte de los estudiantes. “Creo haberlo logrado. Les gusta mucho la idea de poder aprobar sin exámenes finales y trabajar más desde las actividades y la participación.”
La implementación de estos nuevos diseños curriculares muestra una nueva manera de pensar la educación secundaria para adultos: más flexible, más integrada y más vinculada con las experiencias reales de quienes deciden terminar sus estudios.
Si necesitás terminar el secundario con una propuesta educativa flexible y adaptada a tus tiempos, ritmos y responsabilidades de la vida adulta, anotate en El Mariano Moreno. Completá este formulario y te contamos más.
