Inversión en educación, trabajadores que terminan el secundario

El desarrollo productivo de un país no solo depende de inversiones, también necesita trabajadores

Una empresa que decide invertir en el país suele asociarse con una buena noticia. Implica, en muchos casos, la creación de nuevos puestos de trabajo y el impulso del desarrollo productivo de una región. Sin embargo, hay otra cara de esa inversión de la que se habla poco: para que una industria pueda crecer, producir y generar valor, también necesita trabajadores preparados que lo hagan posible.

Operar maquinaria, trabajar con nuevas tecnologías, resolver problemas, gestionar procesos y asumir responsabilidades requieren de conocimientos y habilidades. Y detrás de cada trabajador que se postula a un puesto y busca incorporarse a una industria, hay un recorrido de formación que comienza con terminar el secundario.

Cada vez más estudiantes eligen terminar sus estudios en El Mariano Moreno con un objetivo concreto: prepararse para acceder a nuevas oportunidades laborales vinculadas al desarrollo productivo de sus regiones. Vaca Muerta es un buen ejemplo ya que su crecimiento no solo impacta en la industria de los hidrocarburos, sino que también impulsa la formación de trabajadores que buscan adquirir las herramientas necesarias para incorporarse a este sector. Para muchos, completar el secundario es el primer paso de ese recorrido, que luego continúa con capacitaciones y formación en oficios específicos que les permitan acceder a nuevas oportunidades laborales.

De esta forma, terminar el secundario es mucho más que cumplir una meta pendiente. Es el puente hacia nuevas oportunidades laborales, especialmente en sectores y empresas que establecen el título secundario como requisito clave para acceder a determinados puestos.

Esto nos lleva a ampliar la mirada sobre quienes invierten. No solo invierten las empresas, también lo hacen los trabajadores. Invierten tiempo, esfuerzo y recursos para incorporar conocimientos y desarrollar habilidades que requiere el mercado laboral.

Lo cierto es que cada adulto que decide volver a estudiar está invirtiendo en sí mismo y en sus posibilidades de crecimiento. Está construyendo una base que puede permitirle acceder a nuevas oportunidades laborales, continuar capacitándose o aportar mayor valor en el lugar donde trabaja. Y cuando esas decisiones individuales se multiplican, su impacto es enorme. Una comunidad de personas que se forma, se capacita y busca progresar también construye las bases que una región necesita para desarrollarse y sostener su crecimiento.

Por eso, cuando hablamos de inversiones debemos hablar de empresas, sumas millonarias e infraestructura, pero también de pequeñas inversiones, esfuerzos y metas diarias.

En El Mariano Moreno creemos que nunca es tarde para invertir en vos mismo. Porque terminar el secundario puede ser el cierre de una etapa y el comienzo de muchas otras: una nueva oportunidad laboral, una capacitación, una carrera y simplemente, también, la satisfacción de cumplir una meta pendiente.

Si tenés ganas de dar el paso hacia el título secundario, completá este formulario y te contactamos para contarte más.

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