Papás que retoman el secundario.

Cuando papá retoma el secundario y el ejemplo lo dice todo

Hay papás que hablan, papás que dan consejos y papás que hacen. En el Mes del Padre, queremos rendirle homenaje a todos ellos pero, sobre todo, a los que predican con el ejemplo.

Son muchos los padres que, mes a mes, se inscriben en el Mariano Moreno y retoman sus estudios secundarios. ¿Sabés por qué lo hacen? Porque saben que hay gestos que enseñan más que mil palabras. No es fácil volver a estudiar en la adultez y hacerlo significa mucho más que un título.  Es animarse a saldar una cuenta pendiente, enfrentar inseguridades y demostrarle a los hijos que nunca es tarde para perseguir una meta.

Fernando Pasciucco, egresado del Instituto Mariano Moreno, encontró en sus hijos una de las razones más importantes para finalizar sus estudios:

«Terminar el secundario fue una forma de darle el ejemplo a mis hijos para animarlos a seguir estudiando, para que no les pase lo que me pasó a mí», cuenta. Y recuerda que no solo egresó, sino que lo hizo como abanderado.

Muchos de los papás que estudian en el Mariano Moreno crecieron con la idea de que primero había que trabajar, llevar el sustento al hogar y priorizar las necesidades de los demás. Durante años, sus propios proyectos quedaron en pausa. Porque había responsabilidades más urgentes y sueños que podían esperar.

Hasta que llega un momento en el que deciden que ya es tiempo de ir por ese título pendiente.

Y en ese camino, el acompañamiento de la familia suele convertirse en un motor fundamental. Porque así como ellos sostuvieron a los suyos durante años, ahora son ellos quienes reciben ese apoyo que los impulsa a seguir adelante.

Un ejemplo de esto es la historia de Guillermo Di Marco, otro de nuestros egresados que recuerda con emoción a quienes celebraron cada uno de sus avances durante la cursada:

«Las dos personas que quiero resaltar para agradecerles son mis hijos y mi nuera, que festejaban cada materia que yo rendía. A ellos tres tengo que ponerlos en el pedestal», dice con emoción.

Y sí, porque leer apuntes, conectarse a una clase, estudiar para un examen, prepararse para rendir luego de una jornada de trabajo, no es tarea sencilla. Cada paso es una victoria propia pero también compartida con la familia que ahora acompaña, confía y empuja cuando aparecen las dudas.

En este Mes del Padre, queremos reconocer a todos aquellos que se animaron a volver a estudiar. A los que demostraron que los sueños no tienen fecha de vencimiento. A los que eligieron crecer, superarse y convertirse, una vez más, en ejemplo para sus hijos.

Porque a veces el mejor legado que un padre puede dejar no es lo que dice, sino lo que se anima a hacer.

Desde El Mariano Moreno acompañamos a cientos de adultos que deciden volver a estudiar y construir nuevas oportunidades para ellos y sus familias. Si te animás a dar el primer paso, hacelo completando este formulario.

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